Persa:
El gato persa desciende del gato turco de angora, geográficamente su origen se sitúa en la zona de la antigua Persia (actualmente Irán) y Ankara en Turquía. De ahí su nombre.
Los gatos persas actuales surgieron en Inglaterra en el Siglo
XIX, producto del cruce entre el gato persa de raza pura (procedente de Persia), que fue introducido en Europa a través de Italia, y el angora turco blanco. De esta forma se obtuvo un pelo más sedoso y se multiplicaron los colores del manto. El persa ha ido evolucionando a más rechoncho y menos esbelto y con los ojos más grandes, más parecido al originario de Irán.
Siamés:
Los gatos Siameses solían tener un papel importante en los funerales de los reyes tailandeses en siglos pasados. Se les colocaba dentro de la tumba y cuando salían por un orificio (hecho para este fin), se decía que el alma del monarca había entrado en el gato. Luego se llevaba el gato a la ceremonia de coronación del nuevo rey, con el objetivo que el rey anterior pudiera presenciar la posesión de su sucesor.
Abisinio:
Aunque el origen exacto del abisinio es desconocido, se cree que está raza procede de Etiopía. Este gato es probablemente uno de los descendientes directos del gato sagrado de Egipto.
Es una de las razas más antiguas de gato domestico. La variedad de pelo largo del gato abisinio se denomina somalí.
Angora:
El origen del Angora es Turquía. Su nombre se debe a la ciudad de Angora (hoy Ankara).
Allí, los ejemplares blancos, denominados Ankara kedi, son considerados el símbolo tradicional de la pureza. Para el pueblo turco son verdaderos tesoros nacionales.
Balinés:
El primer ejemplar de gato balinés apareció en Estados Unidos a finales de los años cuarenta. Su nacimiento se atribuye al cruce de dos siameses portadores del gen de pelo largo, probablemente heredado de un antepasado Angora.
Otros especialistas aseguran que esta raza es el resultado directo del cruce entre siamés y Angora.
Bobtail japonés:
Estamos ante una raza muy antigua en su país de origen, el Japón. Su nombre, “bobtail” (rabón) es porque su rabo únicamente mide unos 10-12 cm. Además como está enroscado, con abundante pelo en todas direcciones, parece un pompón.En Japón, se considera que los ejemplares de color carey y blanco dan buena suerte.
Chartreux:
Su nombre proviene del Monasterio "La Grande Chartreuse". La leyenda del monasterio dice que este monasterio desarrolló en la Época Medieval dos notables contribuciones al mundo: Una fue el licor verde; y la otra, el gato Chartreux.
Estos gatos se usaban para controlar la plaga de ratas de los monasterios y hospitales. Durante la Segunda Guerra Mundial la raza casi se extinguió, pero se recupero, cruzando persas con azul británico.
Devon rex:
Es una raza que surge de una mutación de pelo rizado ocurrida en Devon en 1960.
A diferencia del Sphynx , del Devon Rex presenta por todo el cuerpo una pelusilla (pelos de guarda) de tacto similar al melocotón.
Himalayo:
El nombre de esta raza proviene del gran parecido que presenta su patrón de color con el encontrado en el conejo Himalayo. Esta raza es el resultado de un cruce de gato siamés con persa. Por ello, el Himalayo es un gato coloreado como el siamés, pero que tiene los rasgos característicos de la raza Persa. Esta combinación de rasgos le da un aspecto de real elegancia.
Maine coon:
Su nombre proviene del estado de dónde es nativo. Y es que la raza Maine Coon es la única nativa de Estados Unidos. Más concretamente, como hemos comentado, del estado de Maine. La raza fue descubierta por primera vez en 1861, aunque no fue aceptada hasta 1953.
Manx:
Esta raza recibe el nombre en honor a la Isla de Man, en el mar irlandés entre Inglaterra, e Irlanda, de dónde es originario.
Existen varias leyendas que narran como la raza Manx perdió su cola. De acuerdo con la leyenda, Noé dejó caer la puerta del arca en la cola del gato…otra leyenda dice que un perro a bordo de ella se la mordió.
Aunque la verdad es más racional: una mutación genética es la causa de la cola reducida, es una mutación en la que el gen dominante resulta en la carencia de cola.
Considerando las historias alrededor del Manx, no es una sorpresa que este gato aparezca como una de las razas más antiguas.
Sphynx:
Esta raza también es conocida como canadian hairless (canadiense sin pelo), porque apareció por primera vez en Canadá.
Es, sin dudas, la raza más insólita que existe. Es la única variedad sin pelo.
Ragdoll:
Los Ragdolls adoran a sus dueños humanos y no les gusta estar solos. Mutaciones naturales y cruzamientos selectivos forzados entre razas muy domésticas como la siamesa, la persa y la birmana han privado a este gato de cualquier instinto de defensa. Reacciona poco al peligro, se muestra dócil y tranquilo. Es un gato casero y muy inteligente. Una particularidad del Ragdoll consiste en el hecho de que cuando es tomado en brazos es capaz de aflojar completamente sus músculos y relajarse del todo, hasta volverse inerte y mullido como un muñeco. Esta característica explica el nombre de ragdoll, que significa literalmente "muñeca de trapo".
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